Me despierto a las 10:30 y no hay nadie en casa, como de costumbre. Me hago una coleta y bajo tal y como me dormí , sin pantalones y con una camiseta de mi padre (mi pijama habitual).
Al llegar a la cocina, me encuentro con el desayuno preparado. Primera sorpresa del día.
¿Por fin alguien se ha acordado de mí? No puede ser.
Y entonces aparece él. El único por el que sigo adelante cada día. Me besa como nunca lo ha hecho, y me felicita el cumpleaños. Desayunamos juntos, y luego se ofrece a recoger todo, mientras me dice que me vista, que me va a llevar por ahí.
Cuando termino, él ya me está esperando en la puerta. Salimos a la calle, y empezamos a caminar hacia las afueras de la ciudad. Me lleva a una especie de parque, que está totalmente vacío, a pesar de que es lo más bonito que he visto en mi vida. Decidimos quedarnos a comer allí, ya que luego iremos a mi casa a ver una peli, y después saldremos a cenar a la ciudad.
Pasamos la comida charlando, y robándonos algún que otro beso. Después, volvemos a mi casa, donde todavía no hay nadie, asi que me pongo cómoda y nos bajamos a ver la película.
Ya que soy la cumpleañera, él me deja elegir la peli que veremos, así que eligo 'El Diario de Noa', ya que es una de mis películas favoritas desde siempre.
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Cuando la película llega a su fin, yo me encuentro llorando a mares, porque el final siempre hace que me emocione. La historia es preciosa. Él me abraza, e intenta que deje de llorar, porque dice que sino llorará él también.
Cuando se me pasa el berrinche, decidimos quedarnos en casa, ya que mis padres avisaron de que no llegarán hasta muy tarde. Subimos a mi habitación y me da mi regalo. Es un collar precioso con su inicial. Sé que nunca me lo quitaré. Le abrazo, me abraza y, al final, entre besos y abrazos, la noche acaba así:
~~~~~
bi bi bi bi bi bi bi bi bi.
7:30 de la mañana. Hoy es mi cumpleaños. Y sí, todo ha sido un sueño.
Un sueño que sé que nunca se cumplirá.




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