martes, 16 de julio de 2013

HISTORIA 2.

Es mi último día de vacaciones. Decido despertarme pronto para aprovecharlo, ya que los días anteriores no han sido muy entretenidos para mí, ya que he hecho lo que han querido mis padres, así que hoy haré lo que yo quiera. Mis padres me han dejado ir dónde me apetezca, y hacer lo que quiera así que... genial.
Primero me iré de compras al centro de la isla, porque la ropa de aquí me ha parecido bastante bonita, y no me he comprado nada aún.
Paso la mañana de aquí para allá. Me compro varios vestidos, unos pantalones cortitos vaqueros, una camiseta de estas que dejan ver la barriga,un biquini bastante bonito  (que me encanta, porque me hace muy morena), unas gafas de sol, un rímel y un pintalabios. Me ha cundido bastante la mañana.
Cuando termino, me voy a casa, me pongo el biquini nuevo, los pantalones, la camiseta, me cojo las gafas de sol, la toalla y mi cámara de fotos, y me bajo a la playa. Voy a pasar allí lo que queda de día.
Bajo, y de momento no hay casi nadie; sólo una familia, y un par de chicos.
Dejo mi toalla sobre la arena, y decido bañarme. Los dos chicos observan cómo me quito la ropa poco a poco, y me incomoda bastante, pero no le doy mucha importancia a su presencia. Salgo corriendo y me tiro al agua. Está bastante fría, pero no me importa. Es agradable, porque la verdad es que tenía mucho calor.
Estoy como una hora metida en el agua, porque no tengo otra cosa que hacer y se está muy bien. Cuando me salgo, estoy un rato al sol, para secarme y coger un poco de color, y me visto para irme a comer.
Voy al chiringuito y me pido una fanta de naranja, y un bocadillo de tortilla. El chico que me atiende es bastante guapo, y muy amable. Y yo sin saber que esto estaba lleno de chicos guapos... madre mía. Ya me vale.
Termino de comer muy rápido, en unos 15 minutos, y me voy a tumbarme en mi toalla. Cogo la cámara y me hago fotos.


Cuando ya no me apetece hacerme más, guardo la cámara y me pongo los cascos. Una siesta me vendrá bien.
Me despierto una hora después. Ya son las cinco y media. Después de estar unos minutos pensando qué hacer,alquilo una tabla de surf, y... me lanzo de nuevo al mar. A coger unas olas. 



Me canso enseguida, y me salgo a secarme de nuevo. Ya está anocheciendo, y me voy a mi casa a dejar las cosas, me cambio, y bajo de nuevo a la playa. 
Ahora ya no hay nadie, sólo unas chicas haciendo surf, y el chico del chiringuito.

He cogido mi guitarra, y se me ocurre empezar a tocar unos acordes, y cantar Little Things, una de mis canciones preferidas de One Direction.
El chico se acerca y toma asiento a mi lado, y canta conmigo. 

I won't let these little things, slip,
out of my mouth.
But if it's true.
It's you, it's you.
They add up to,
I'm in love with you, 
and all your little things.

Cantaba muy bien, y encima se sabía la canción. Estuvimos hablando todo lo que quedaba de tarde, incluso cuando ya se había ido todo el mundo porque era de noche. Me contó que vivía en la casa de al lado a la mía, y que me veía todos los días, pero no se atrevía a decirme nada. Y también me contó que trabajaba allí, en el chiringuito, para sacarse un poco más de dinero e irse a estudiar a Estados Unidos. Tenía la misma edad que yo, 18. Se disgustó un poco cuando le dije que mañana me iba, porque no habíamos tenido mucho tiempo de conocernos, pero la verdad es que era muy majo, y muy amable. Me acompañó hasta casa, y dijo que a la mañana siguiente me daría una sorpresa antes de irme. Me dio un abrazo y se fue.


~A la mañana siguiente~
Me despierto y me visto bastante cómoda. Desayuno, y luego pienso que me gustaría darme un baño antes de irme, así que, eso hago. Voy a la playa y me doy un baño corto, pero que me gustó mucho. Luego, vuelvo a mi habitación para revisar que no me dejo nada, y para vestirme de nuevo. (Apunte: sigo en biquini)
De repente, cuando iba a vestirme, llaman a la puerta. Y entra él de improvisto. Con flores. Y me lo quiero comer. Por dios, qué mono. Me las da, y yo las huelo. Son rosas, y huelen suuuuuper bien. Voy a por un jarrón y las meto en agua. Cuando vuelvo veo que está tumbado en el sofá, con los ojos cerrados. Y le doy un susto tirándome encima suya. Pero puede conmigo, y acabamos sentados. Yo encima suya. Estamos muy cerca el uno del otro, y las ganas que tengo de besarle aumentan. Y primero me rio porque ambos nos hemos mirado los labios, y luego le beso por fin.










lunes, 15 de julio de 2013

HISTORIA 1.

Otro día más. Hoy era otro día como cualquiera. Sigo sin decirle que estoy enamorada de él, y me lo guardo. Lo escondo. Escondo las mariposas que siento cada vez que le veo, y escondo el temblor de todo mi cuerpo. Porque no quiero que me hagan daño otra vez, y él no es diferente a todos los demás chicos. Ahora puedo pensar que sí lo es, pero con el tiempo, me daré cuenta que no, que es igual que todos, y volveré a sufrir, como ya lo hice hace un tiempo. Aunque eso ya está superado, supongo.
De camino al instituto le veo con sus amigos y con su hermano, como siempre, como todos los días.
Y me mira. Y le miro. Igual que siempre. 
Esto ya se ha convertido en rutina para mí. He hablado con él un par de veces, y tan solo fue para pedirle un lápiz, o para saber qué hora es. Tan siquiera sabrá mi nombre. Es muy penoso.
El día se me hace muy largo. Noto algo diferente. Hace mal tiempo, a pesar de estar a finales le mayo. Ahora mismo está lloviendo bastante. Genial. Me voy a empapar, aunque en realidad no me importa. Salgo del instituto, y veo que él viene de frente, con un paraguas. Pienso: Qué raro que vaya el solo, normalmente sale con sus amigos.
Va a pasar por mi lado. Se me acelera el corazón. Ay señor, se me va a salir del pecho. Necesito aire.
Justo cuando pienso que va a pasar de largo, me coge del brazo.

- Andrea.

¡PUM!. Se sabe mi nombre. ¿ Y yo ahora qué hago? Encima me sigue agarrando del brazo. Y está muy cerca de mí. Yo así no puedo hablar. Pero decido contestarle. Es mejor opción que quedarse embobada mirándole, sinceramente.

- Hola.

Eres tonta. En serio Andrea, ¿HOLA? ¿NO SE TE OCURRE OTRA COSA?

- Hola jajaj. Vente conmigo si quieres, porque sino te vas a empapar, y vives un poco lejos. A demás, tu casa está cerca de la mía.

Vale... Punto 1: Sabe donde vivo. Punto 2: Voy a irme con el, cerca suya, CON ÉL. Y se ha ofrecido a acomprañarme. Contemos 10. Respiremos.

- Vale. Gracias por acompañarme.

- Nada, si no me importa.

Quedan tres o cuatro calles para llegar a mi casa. Ya llueve menos, asi que cierra el paraguas.
De repente, me habla.

- Bueno... ¿tienes novio?

Esta pregunta me acaba de dejar muy confusa. ¿Para qué quiere saber si tengo novio o no? No quiero empezar a pensar cosas que no son, ni hacerme falsas ilusiones, así que respondo con total sinceridad.

-No, no tengo novio. Y nunca lo he tenido. ¿Tú me has visto? No creo que nadie quiera salir conmigo.

Y ahí lo dejo. Ahora solo me queda esperar su respuesta. Se queda parado. La he cagado. Se va a reir en mi cara, y va a decir: Pues sí, eres horrible, ¿quién saldría contigo? JAJAJAJAJAJAJA. Ahora mismo quiero llorar. Vale, me está mirando a los ojos, y me estoy muriendo. Me ha cogido las manos.

- No vuelvas a decir eso nunca más, ¿vale? Eres preciosa, y cualquiera que diga lo contrario es un completo estúpido. Y, creéme, a más de uno le gustaría salir contigo.

STOP. HA DICHO QUE SOY PRECIOSA. ¿HOLA? EN SERIO, LO HA DICHO. LO HABÉIS VISTO,  ¿NO?. Y yo ahora, ¿qué le digo? Necesito pensar mi respuesta. No. No sé qué responderle. Nada de esto tiene sentido ahora mismo. No digo nada. Le abrazo. Le abrazo como si no hubiese mañana. y él me abraza también. Y no digo nada de nada. Tan solo le abrazo, y me voy.


BIENVENIDOS!

Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
Sólo hago esta entrada para daros la bienvenida a mi nuevo blog. Espero que lo disfrutéis mucho, y que os guste y... eso.
Pondré pequeños relatos/historias/novelas; como lo queráis llamar. Y nada, que eso, que espero que os guste mucho, y que... mis otros blogs no han ido muy bien, y espero que este me vaya bien :)
Un beso <3